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Limpiador para zapatillas blancas Tarrago

Referencia TNF210000125A
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El problema de las zapatillas blancas

Una zapatilla blanca no se ensucia igual que las demás: se amarillea. Lo que se ve al cabo de unos meses no es solo suciedad de superficie, sino una mezcla de polvo incrustado, restos de detergente mal aclarado y oxidación del propio material. Por eso frotar más fuerte no funciona —y frotar más fuerte es lo que suele estropear la malla y el sintético.

Este limpiador para zapatillas blancas está formulado para ese caso concreto. Su fórmula de limpieza profunda disuelve las manchas difíciles, las oxidaciones y la suciedad acumulada sin alterar el material ni el color, y actúa sin exigir esfuerzo mecánico: no hace falta frotar en exceso, con lo que se protege la integridad del calzado.

Cómo se usa

  1. Retira los cordones y las plantillas, y cepilla en seco el polvo suelto.
  2. Aplica el producto sobre la zona a tratar.
  3. Trabaja con un cepillo blando en círculos suaves, sin presionar.
  4. Retira los restos con un paño limpio y ligeramente húmedo.
  5. Deja secar al aire, lejos del sol directo y de cualquier fuente de calor.

Materiales compatibles

  • Cuero liso.
  • Lona y textil.
  • Materiales sintéticos.
  • Malla y mesh.

El resultado

El resultado se ve desde la primera aplicación: el blanco vuelve a ser blanco, no blanco roto. Está pensado para zapatillas de uso diario, deportivo o casual que necesitan recuperar su aspecto impoluto, y es el producto que hace que un par que parecía acabado vuelva a la rotación.

Qué no hacer

No metas las zapatillas en la lavadora antes ni después: el tambor deforma el contrafuerte y despega los encolados. No las seques al sol ni sobre un radiador, porque el calor amarillea justo lo que acabas de blanquear. Y no dejes los cordones puestos: se limpian aparte y en la mayoría de los casos, si están muy amarillos, sale más a cuenta cambiarlos.