En pocas semanas entramos en la primavera y, con las ganas de calor que tenemos, ya estamos preparando nuestras sandalias de verano.

¿Y vosotros? ¿Sois de los que antes de guardar las sandalias de piel las limpiáis, o os lleváis la sorpresa cuando las volvéis a desempolvar después del invierno?

Sea como sea, todo tiene una solución y es totalmente posible recuperar esas sandalias de cuero tan cómodas y que tantos buenos momentos nos ha dado.

Claro que nunca quedarán como el día que las estrenaste, pero, pueden quedar limpias, reparadas y renovadas. Listas para pasar un nuevo verano lleno de nuevas aventuras.

No importa de qué estilo sean, todas se pueden tratar de la misma forma y lo que explicaremos a continuación es aplicable a sandalias de mujer o de hombre que estén hechas de cuero liso.

Toma nota de los pasos y productos que necesitarás:

1 - Como limpiar sandalias de cuero:

Como probablemente muchos de vosotros ya sabéis, es necesario empezar este proceso con un buen cepillado. De esta forma conseguiremos deshacernos de polvo y suciedad antes de aplicar cualquier producto.

Es un paso importante porque de él dependen los resultados que obtendremos. Si aplicamos directamente el producto, lo que conseguiremos es que se mezcle junto con la suciedad y acabe estropeando más que limpiando.

Una vez tienes las sandalias bien cepilladas, necesitaremos un trapo o gamuza de algodón preferentemente. Aplicaremos un poco de Tarrago Gel Limpiador, en la gamuza y lo extenderemos por el cuero de la sandalia.

Te recomendamos que dejes que el producto actúe, así se ablandará la suciedad y nos será más sencillo dejar las sandalias impecables.

Una vez hayas acabado de limpiar con el producto, con un paño de microfibra o de algodón húmedo, retira todo el producto y después deja que se seque al completo.

 

2 – Hidrata la piel de tus sandalias:

Para mantenerlas en perfecto estado, contribuyendo a que no se estropeen tan fácilmente, es necesario aplicar un producto hidratante en el cuero.

En este caso, utilizaremos … y su aplicación es muy sencilla.

Con la ayuda de una gamuza, aplica muy poquito producto realizando movimientos circulares por toda la sandalia.

Una vez hayas acabado, deja unas horas que seque el producto y seguidamente procede con el cepillado con un cepillo de cerdas naturales.

Este paso es necesario para devolver el brillo natural al cuero.

 

Suele pasar que, en ocasiones, se queda la huella de los pies marcada en la suela de los pies.

Si necesitas eliminarla, es posible con la ayuda de Saphir Renomat. Eso sí, si utilizas este producto después tendrás que hidratar bien el cuero para asegurar unos buenos resultados.

¿A que es sencillo? Siguiendo estos sencillos pasos, tus sandalias lucirán preciosas y estarán listas para aguantar muchos más meses por delante.

Es importante recordar que, si usas tus sandalias de piel para ir a la playa, es necesario que las limpies cuando llegues a casa.

La arena y sobre todo la sal, se come literalmente la piel. Si quieres que te duren en buenas condiciones durante mucho tiempo, tenlo en cuenta.

Si este es tu caso y sueles usarlas en sitios en los que es probable que se mojen, como se suele decir, es mejor prevenir que curar y para esto un buen protector será clave.

También recordar que, si se mojan, es necesario esperar a que se seque el cuero por completo de forma natural. No aplicar calor con radiadores ni secadores porque la estropea.

Todavía quedan unas semanas así que estáis a tiempo de empezar a preparar este verano que parece tan prometedor.

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Nos vemos muy pronto, disfrutad.